Agosto 2008
INGREDIENTES
12 obleas de pasta de canelones
œ litro de bechamel
œ de carne picada (cerdo y vaca al 50%)
1 lata de 200grs de foie de pato
1 cebolla
3 ajos
1 tarro de espinacas al natural (750grs)
1 bote pequeño de tomate frito (150grs)
1 cucharada de piñones
3 cucharadas de Parmesano Reggiano recién rallado.
Freímos la cebolla bien picada con los ajos aplastados y, cuando empiece a coger color, añadimos la carne que debe cocerse a fuego fuerte ya que solo buscamos eliminar el exceso de agua. Una vez deshidratada y ya fuera del fuego, añadimos el foie, removemos bien y dejamos enfriar en el frigo para que compacte y se pueda apelmazar (a mí me gusta poner un poco de tomillo).
Mientras, cocemos las obleas según las indicaciones del fabricante y las extendemos sobre un paño para secar. Repartimos la masa y las enrollamos (hay masa de sobra, que se puede usar para hacer empanadillas, lasaña, musaka o salsa boloñesa).
En la bandeja de horno, vertemos un chorrito de aceite para proteger, encima las espinacas y esparcimos los piñones que conviene dorar en un poco de aceite. Cubrimos de cualquier manera con el tomate y espolvoreamos de orégano seco.
Disponemos los rollitos rellenos de forma a recordar su postura una vez cubiertos de la salsa bechamel que debe repartirse bien para cubrir todo. Cubrimos esta con el queso rallado y metemos a horno muy fuerte hasta que se gratine el queso.
El calculo de tres piezas por comensal es lo habitual, aunque en casa, mi madre, calculaba una docena para mi hermano y otra para mí. Eso ya va en las personas.

Los probé con un rioja joven y el pobre quedó hecho una piltrafa porque las espinacas y el tomate tienen más fuerza de lo que parece, así que, para la segunda tanda, probé con un rosado chileno, el Santa Digna de Torres, afrutado pero con mucho cuerpo y el resultado fue impecable.